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USOS AGRÍCOLAS

La agricultura es en la actualidad el primer uso en orden de importancia en la Bardena. No obstante, las iniciales concesiones reales de aprovechamientos a los pueblos, no citaban el derecho a roturación y cultivo. Es en la Real Cédula de 1.705 cuando se cita el derecho de siembra, aunque no es recogido por las Ordenanzas hasta 1.849 y aún entonces se hace en forma breve y subordinada a la ganadería. De hecho, las primeras referencias escritas acerca de cultivos en la Bardena datan de 1.771, aunque se desconoce la superficie entonces ocupada. Los primeros datos con cierta exactitud pertenecen a 1.888, que cifran en 3.232 Ha. la superficie agrícola. A comienzos del siglo XX comienza la gran roturación de la Bardena, de modo que en 1.920 ya se alcanzan las 12.464 Ha.

Según el estudio y revisión histórica de las Ordenanzas desde 1.575 hasta 1.985, realizado por Razquin Lizarraga en "Régimen Jurídico-administrativo de las Bardenas Reales" publicado en 1.990, la Reforma de Ordenanzas de 1.915 comienza a reflejar esta nueva situación y en ella la agricultura empieza a ganar terreno en detrimento de la ganadería. El año 1.926 marca un hito en la historia de la Bardena, ya que comienza el pleito para intentar dividirla. Este enfrentamiento entre los pueblos es motivado por la realidad de que la mayoría de los agricultores son vecinos de los municipios más cercanos a la Bardena, en perjuicio del resto. La Sentencia del Tribunal Supremo en 1.930 rechaza la posibilidad de división.

Las Ordenanzas de 1.935 regulan el aprovechamiento agrícola, lo consolidan e incluyen una importante novedad, al posibilitar la transmisión de los derechos de los agricultores, sobre el setenta y cinco por ciento de la tierra, a sus herederos. Además, las Bases marcadas por la Diputación pretenden conseguir unas Ordenanzas estables frente a las disputas existentes entre los pueblos, ya que señalan un procedimiento de reforma que precisa del voto favorable de dos tercios de la Junta General, con posterior aprobación de la Diputación, o por la propia Diputación a propuesta de un tercio de la Junta General, con audiencia previa de ésta.

En 1.961 vuelven a reformarse las Ordenanzas, de manera que se introducen restricciones para el pastoreo en viña y remolacha; se admite la posibilidad de uso de corrales y cabañas por cualquier usuario; se limita el derecho de cultivo a los vecinos cabeza de familia; aclaran el orden de prelación de transmisión de derechos de cultivo; se permite además la transmisión intervivos y los Alcaldes pierden atribuciones en favor de los órganos de gobierno de la Comunidad.

La modificación más importante introducida en 1.967 es la exigencia de que los vecinos deben residir durante al menos nueve meses al año en un pueblo congozante. En 1.969 se reorganizan las Ordenanzas y se endurecen las condiciones al introducir la necesidad de figurar con al menos diez años de antigüedad en el Padrón Municipal. Estos requisitos suponen una respuesta muy limitativa frente al movimiento de habitantes entre núcleos industriales, de modo que el primero supondrá la pérdida de derechos a los emigrantes y el segundo frenará la adquisición de los mismos a los inmigrantes.

Con posterioridad han sido introducidas algunas modificaciones, como las de 1.985 que regularon el cultivo del espárrago, modulan la transmisión intervivos y dan el derecho ponderado del uso, reconociendo el derecho de siembra a todos los vecinos mayores de dieciocho años, antes limitado al cabeza de familia.


USOS GANADEROS

La ganadería ha sido hasta comienzos del siglo actual el aprovechamiento más importante de la Bardena. Es en 1.915 cuando comienza el punto de inflexión, en el cual la ganadería va cediendo terreno y privilegios en favor de la agricultura. Desde entonces los cambios han sido tan importantes, que podríamos decir que en el momento actual, el aprovechamiento ganadero se encuentra supeditado y es totalmente dependiente del agrícola.

Hay tres temas de importancia ganadera e independientes de la agricultura, que han sido tratados y modificados repetidamente en las sucesivas Ordenanzas, que son:

- la duración de la veda de pastos de verano. En 1.820 se fija entre el uno de junio y el 28 de septiembre (120 días); en 1.915 pasa a estar comprendida entre el 16 de junio y el 26 de septiembre (103 días); en 1.935 pasa a ser entre el 20 de junio y el 28 de septiembre (101 días); por último en 1.969 se establece el calendario hoy vigente, entre el 1 de julio y el diecisiete de septiembre (79 días).

- el aprovechamiento del estiércol. Su uso se limita a los pueblos congozantes, prohibiéndose su venta exterior. Además se introducen sucesivas modificaciones de las fechas de extracción, hasta la actual que puede realizarse durante los seis primeros días hábiles de cada mes.

- el uso de corrales. En un principio el constructor sólo tiene un derecho de ocupación preferente, en 1.926 ya se permite tener dependencias cerradas y en 1.961 se determina que el derecho de edificación es a precario, aunque permite su transmisión.

Aunque no consta documento escrito, en el año 882 se reconoce el derecho sobre pastos al Valle del Roncal. Esto nos permite suponer que con anterioridad existía ya uso ganadero en la Bardena, realizado tanto por los valles pirenaicos como seguramente por los pueblos circundantes. No conocemos cifras acerca de la presión ganadera de entonces ni durante la Edad Media. Lo que sí parece admitirse, es que a comienzos de la Edad Moderna podían utilizar la Bardena, de forma trashumante, hasta trescientas mil ovejas y cabras. Hacia mediados del siglo XIX esta cifra se había reducido ya a la mitad y se citan también algo menos de dos mil cabezas de vacuno.

CABAÑA GANADERA ACTUAL EN LA BARDENA

La única información disponible para estimar la cabaña ganadera corresponde a la existente en las oficinas de la Comunidad de Bardenas, procedente del cobro del rolde ganadero. Éste se calcula en función de la declaración que cada ganadero realiza acerca de las cabezas que ha introducido a pastar, cifra que es supervisada por los guardas de la Comunidad. Es posible que esta información está ligeramente subestimada, debido a la picaresca de algunos ganaderos para reducir su propio recibo.

Administrativamente se distinguen dos épocas de pastura a lo largo del año, cuyos precios por cabeza son diferentes:

1.- Primera temporada o temporada de dos meses, que corresponde al período de tiempo comprendido entre el 18 de septiembre y el 30 de noviembre de cada año. El rolde es de 66 pts. por oveja o cabra y 660 por cada vaca.
2.- Segunda temporada o temporada libre, que corresponde al período de tiempo comprendido entre el 1 de diciembre de un año y el 30 de junio del año siguiente. El rolde de este período es de 86 pts. por oveja o cabra y 860 por vaca.

Ambas temporadas están separadas por la época de veda estival de pastos, que comienza el 1 de julio y finaliza el 17 de septiembre.

El uso de esta división administrativa para calcular la carga ganadera de la Bardena, plantea dos tipos de problemas :

- Cada ganadero dispone de pastos fuera de la Bardena y utiliza ésta en función tanto de la oferta de pastos disponible, como de la necesidad puntual y particular de cada explotación. El ganadero debe declarar cada temporada el número máximo de cabezas que ha tenido un día en la Bardena, lo cual ni mucho menos ha de interpretarse como el número de cabezas que ha tenido todos los días durante esa temporada en la Bardena. Por lo tanto, utilizar este dato sin matizaciones supone sobrevalorar en gran medida la carga ganadera real.

- La división administrativa no coincide con el año natural, por lo que para estimar la carga ganadera de un año, debemos acudir a las declaraciones efectuadas en tres temporadas. A modo de ejemplo, para calcular la carga en 1.995, necesitaremos la siguiente información:

- Entre el 1 de enero de 1.995 y el 30 de junio de 1.995, deberemos emplear el total de cabezas declaradas en la segunda temporada de 1.994. La fecha máxima para realizar esta declaración es el 30 de junio de 1.995.
- Entre el 1 de julio de 1.995 y el 17 de septiembre de 1.995 está la veda de pastos, por lo que la carga ganadera es de cero ovejas por hectárea.
- Entre el 18 de septiembre de 1.995 y el 30 de noviembre de 1.995, utilizaremos la información suministrada por la primera temporada de 1995. El ganadero podrá hacer su declaración hasta el 30 de noviembre de 1.995.
- Entre el 1 de diciembre de 1.995 y el 31 de diciembre de 1.995, utilizaremos el dato de la segunda temporada de 1.995, que el ganadero puede declarar hasta el 30 de junio de 1.996.

Hechas estas salvedades, con la información disponible se ha confeccionado la Tabla 21, en la cual se intenta conocer el número medio de cabezas de ganado que en la actualidad utiliza la Bardena. Para ello se ha obtenido la media del número de cabezas introducido por los ganaderos de cada pueblo congozante durante los últimos cinco años, detallando la cifra media en cada una de las dos temporadas de pastura. El inconveniente de calcular la media de los últimos cinco años, es que no ha sido una cifra real en ninguno de esos años, pero de cualquier modo se ha preferido utilizar este dato como cifra orientativa de lo que ha ocurrido en el pasado reciente y lo que sucederá en el futuro inmediato.

Por lo tanto resulta que la cabaña ganadera actual en la Bardena es de 83.877 cabezas de ganado ovino y caprino en la primera temporada y de 52.390 en la segunda. De la misma forma, la ganadería vacuna representa 311cabezas en primera temporada y 375 en la segunda.
Para comparar lo que ha ocurrido realmente en ese período de tiempo, la cabaña en la primera temporada ha oscilado entre 67.413 y 94.561 ovejas y cabras y entre 239 y 432 vacas. En la segunda temporada ha variado entre 48.913 y 55.367 ovejas más cabras y entre 55 y 890 vacas.