INICIO
Bardenas Reales de NavarraComunidad de BardenasParque NaturalReserva de la BiosferaTurismo y ServiciosInformación Activa
 
 

El Programa MaB
   

- Estructura

   

- Organización

   

- Conexiones

Red de Reservas de la
Biosfera

 

- ¿Qué es una reserva?
   

- En el mundo

 
   

- En España

 
La Reserva de la Biosfera de Bardenas Reales
   

- Resumen

 
   

- Situación y dimensiones

 
   

- Uso de la tierra

 
   

- Población

 
    - Características físicas  
    - Características biológicas  
    - Función de conservación  
    - Función de desarrollo  
    - Función de apoyo logístico  
    - Usos y actividades  
Bibliografía

 

 
     
 
EL PROGRAMA MaB
 
 

Las tendencias actuales en el crecimiento y distribución de la población, la creciente demanda de energía y recursos naturales, la globalización de la economía y los efectos de las modalidades de comercio en zonas rurales, la erosión de las peculiaridades culturales, la centralización de la información relevante y su difícil acceso y la propagación desigual de las innovaciones tecnológicas dibujan, en conjunto, una imagen bastante complicada de las perspectivas del medio ambiente y el desarrollo en los próximos años.

La primera reunión intergubernamental que estudió estos temas fue La Conferencia sobre la Conservación y el Uso Racional de los Recursos de la Biosfera de La UNESCO, en 1.968. En esta reunión, en la que un amplio abanico de científicos y representantes de todo el mundo mostró su preocupación por la degradación de los recursos terrestres, se estableció por primera vez que el uso de los recursos y su conservación deben ir unidos, como base del desarrollo sostenible. (Este concepto no aparecería como tal hasta el informe Nuestro Futuro común, o Informe Brundtland, en 1.984 publicado por la Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo, de la ONU en 1.987.)

Algunas de las recomendaciones de la Conferencia Intergubernamental de expertos sobre la Conservación y el Uso Racional de los Recursos de la Biosfera, organizada por la UNESCO, en Septiembre de 1.968 fueron:

- poner en marcha un programa de investigación sobre el hombre y la biosfera de carácter interdisciplinario y que tenga en cuenta, en particular, los problemas de los países en desarrollo.

- realizar esfuerzos para conservar ejemplos representativos de ecosistemas específicos, hábitats originales y especies de plantas y animales domésticos, así como poblaciones relictas de especies raras o amenazadas.

- preservar áreas naturales y especies en peligro de extinción.

Esta Conferencia es el origen del Programa MaB (Man and Biosphere, Hombre y Biosfera) de la UNESCO, destinado a estudiar las posibilidades de equilibrio entre conservación y desarrollo económico y social, y al mantenimiento de los valores culturales. El Programa MaB proporciona un ámbito de cooperación científica a nivel mundial, cuyo objetivo es proporcionar la información necesaria y una formación adecuada para resolver los problemas prácticos de la gestión de los recursos.

Para llevar a cabo este objetivo, el programa establece como imprescindible la participación de las comunidades locales y de los gestores en los proyectos de investigación, formación y demostración. (Plan de Acción para las Reservas de la Biosfera.)

Más tarde se establece el concepto de Reserva de la Biosfera, que se otorga a aquellos espacios donde se llevan a cabo estrategias de desarrollo sostenible. La figura de Reserva de la Biosfera nace como un instrumento para lograr el propósito de hacer compatibles los objetivos, aparentemente enfrentados, de conservación de biodiversidad, fomento del desarrollo socioeconómico y mantenimiento de los valores culturales asociados. Desde entonces las Reservas de la Biosfera fueron concebidas como Lugares para experimentar, perfeccionar, demostrar e implantar dichos objetivos, formando un conjunto de áreas enlazadas gracias a un sistema internacional coordinado.

Las Reservas de la Biosfera están diseñadas para afrontar varios de los desafíos a los que se enfrenta el Mundo a las puertas del siglo XXI: ¿cómo conservar la diversidad de plantas, animales y microorganismos que hacen nuestra “biosfera” habitable?; ¿cómo mantener ecosistemas naturales saludables, y al mismo tiempo, satisfacer las necesidades materiales de una población cada vez más numerosa?; ¿cómo hacer compatible la conservación de los recursos biológicos con el uso sostenible de los mismos?

El Programa MaB se integra dentro del Sector de Ciencias de la UNESCO, y sus actividades se coordinan a través de Comités Nacionales, los cuales se organizan a través de redes de colaboración por países de una misma región geográfica o se agrupan para formar redes regionales temáticas. A partir de la Conferencia General de la UNESCO se elige al Consejo Internacional de Coordinación, cuyo papel consiste en orientar y supervisar el Programa.

Tras la celebración del Primer Congreso Internacional sobre las Reservas de la Biosfera, celebrado en Minsk en 1.983, convocado por la UNESCO y el PNUMA en cooperación con La FAO y La UICN, el Consejo Internacional de Coordinación del MaB aprobó, en su octava reunión, el Plan de Acción para las Reservas de la Biosfera, que establece entre sus objetivos la proposición de que estas Reservas han de ser ejemplos de desarrollo sostenible ligados a la conservación de la zona biogeográfica a la que pertenecen, destacando al mismo tiempo el papel de la planificación y de la ordenación de recursos, creyendo conveniente la necesidad de relacionar las Reservas de la Biosfera con los proyectos de desarrollo local y regional, con el fin de asegurar que éstos contengan los elementos apropiados de protección y de utilización sostenible de los ecosistemas locales.

La Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Las Naciones Unidas (CNUMAD), que tuvo lugar en Río de Janeiro en Junio de 1.992 y que se conoce también como Cumbre de Río, supuso el más importante acuerdo internacional para potenciar el desarrollo sostenible.

Los delegados de La CNUMAD redactaron y aprobaron tres documentos:

• La Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo: que consta de veintisiete principios que perfilan los derechos y responsabilidades de los países para tratar de alcanzar el desarrollo sostenible y erradicar la pobreza.

• Un conjunto de quince principios para el aprovechamiento sostenible de los bosques como base para posteriores negociaciones sobre un acuerdo internacional.

• El Programa 21, un plan exhaustivo para guiar la acción nacional e internacional hacia el desarrollo sostenible.

Además se firmaron dos tratados internacionales que no formaban parte del trabajo preliminar para la CNUMAD -el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio de La Diversidad Biológica, que fue ratificado por más de cien países.

Con la firma y aprobación de estos tratados y convenios internacionales se sentaron las bases de lo que ahora se entiende por desarrollo sostenible, procurando una mayor justicia social, además del respeto por las comunidades rurales y su sabiduría ancestral en el manejo de los recursos naturales.

La comunidad internacional necesita modelos válidos que resuman las ideas de la Conferencia de Río. Tales modelos sólo funcionarán si recogen las necesidades sociales, culturales, espirituales y económicas de la sociedad.

“Las Reservas de la Biosfera constituyen lugares excepcionales para la investigación, la observación a largo plazo, la formación, la educación y la sensibilización del público, permitiendo al mismo tiempo que las comunidades locales participen plenamente en la conservación y el uso sostenible de los recursos, por lo que son lugares idóneos para la aplicación de la Agenda 21”

El Programa MaB establece un modelo de gestión para las Reservas de la Biosfera en consonancia con los acuerdos firmados en la Cumbre de Río, dando prioridad a las siguientes áreas de trabajo:

• La conservación de la biodiversidad.

• La puesta en marcha de Unidades Regionales de Desarrollo Sostenible.

• La comunicación e información sobre el medio ambiente.

• La capacitación de las instituciones para abordar los problemas del medio ambiente y el desarrollo.

• La contribución al Sistema Global de Observatorios Terrestres.

Dentro de estos modelos, y para llevar a cabo sus objetivos, el programa pone especial interés en el mantenimiento de las costumbres y tradiciones de las comunidades rurales, las cuales han contribuido a la conservación de los recursos.

En la Conferencia Internacional sobre Reservas de Biosfera, celebrada en Sevilla (España) en 1.995, se concluyó que las Reservas proporcionan estos modelos con el apoyo y la participación de las poblaciones locales.

La Conferencia elaboró La “Estrategia de Sevilla” y el “Marco Estatutario de la Red Mundial”, que fueron apoyados por el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MaB y posteriormente, aprobados por la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1.995.

En el Marco Estatutario de la Red Mundial se definen los criterios y el procedimiento de designación de Reservas de la Biosfera, establece las bases para la realización de revisiones periódicas cada diez años y se establecen las directrices para el funcionamiento de la Red Mundial.

El concepto de Reserva de la Biosfera no ha dejado de evolucionar desde que se creó su concepto inicial, incluso se han ideado nuevas formas, como las reservas en constelación o transfronterizas, y han surgido importantes innovaciones relacionadas, fundamentalmente, con su administración. Se han incorporado nuevos procesos de adopción de decisiones y de solución de conflictos, y se ha prestado más atención a la necesidad de utilizar planteamientos regionales.


ESTRUCTURA DEL PROGRAMA MaB

La estructura intergubernamental de la UNESCO ofrece al MaB la posibilidad de ayudar a los gobiernos nacionales en la planificación y la ejecución de programas de investigación y capacitación. Esta interacción se centra en las necesidades más urgentes de los países, tal como las definen sus propios científicos y responsables políticos.

- COMITÉS NACIONALES

En la actualidad el MaB funciona a través de ciento cuarenta y cuatro Comités Nacionales establecidos entre los ciento ochenta y siete Estados Miembro de la UNESCO.

En cooperación con las Comisiones Nacionales de la UNESCO, sirve como enlace entre los diferentes ministerios e instituciones relacionados con el Programa MaB y la UNESCO (Secretaría del MaB, División de Ciencias Ecológicas y Oficinas Regionales).

Asegura la participación nacional, sea como miembro, sea como observador, según el caso, en las reuniones del Comité Internacional de Coordinación del MaB,

Pueden formar parte de los Comités personas independientes representantes de centros de investigación relevantes, de las universidades, instituciones y ministerios involucrados. Los Comités Nacionales deben tener un carácter interdisciplinario y fomentar la participación adecuada de mujeres y jóvenes científicos.

- EL COMITÉ ESPAÑOL DEL PROGRAMA MAB

El Comité Español del Programa MaB, tiene como misión no tanto establecer relaciones oficiales sino más bien de carácter no oficial, entre la UNESCO y la sociedad, desarrollar las actividades del Programa MaB en España y asegurar la comunicación entre éstas y el resto del Programa con la Secretaría Internacional. Por tanto, es responsabilidad suya seleccionar y apoyar los proyectos nacionales del MaB, promover, recibir y presentar a los órganos internacionales las solicitudes de nuevas Reservas de la Biosfera.

El Comité Español del Programa MaB está vinculado, por un lado, con la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y, por otro, con el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente de la Secretaría General del Ministerio de Medio Ambiente.

ORGANIZACIÓN DEL PROGRAMA MaB:
CONSEJO INTERNACIONAL DE COORDINACIÓN.

Es el órgano rector del Programa MaB. El Consejo es responsable de dirigir y supervisar la planificación y puesta en práctica del Programa Hombre y Biosfera, de estudiar las propuestas relativas al desarrollo y las modificaciones de este Programa, de recomendar proyectos científicos de interés, a todos o a un gran número de países, y de tomar cualquier medida práctica o científica para que el Programa tenga éxito.

Está integrado por treinta y cuatro Estados miembro elegidos por la Conferencia Bianual de la UNESCO, que rotan cada dos años. Asisten también a las reuniones bienales del CIC observadores de Estados no miembro, otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales (ONG).

Su consejo de Administración está formado por un presidente y cinco vicepresidentes. Su presidente es elegido cada dos años según se decide en la Asamblea General de la UNESCO.

Los cinco vicepresidentes representan a cada una de las áreas siguientes: Mundo Árabe; África negra; Iberoamérica; Canadá, Estados Unidos y Europa; y Asia.

Los Estados miembro asumirán los gastos de participación de sus representantes en las sesiones del Consejo y sus Comités y de los programas internacionales de observación e investigación recomendados por el Consejo a los Estados miembro de acuerdo con los compromisos y obligaciones que cada uno esté dispuesto a hacer. Los gastos del Consejo y sus órganos subsidiarios serán financiados desde Fundaciones apropiadas para este propósito, por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura así como con otros recursos que puedan ser proporcionados por otras organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas.

SECRETARÍA

La Secretaría del MaB corre a cargo de la División de Ciencias Ecológicas de la UNESCO, cuyo personal representa numerosas disciplinas. En el 2.000 la División cuenta con veintinueve personas (funcionarios, personal adscrito por los Estados miembro, expertos asociados y asesores).

PRESUPUESTO

Las administraciones de los países, tanto locales como regionales o autonómicos y estatales, financian las actividades locales relacionadas con el MaB. Además, el MaB se financia principalmente con el Presupuesto Ordinario de la UNESCO, con el fondo fiduciario creado por los Estados miembro y con fondos extra presupuestarios procedentes de fuera de la Organización. El MaB busca cada vez más sus fondos fuera del Presupuesto Ordinario.

CONEXIONES Y COOPERACIÓN ENTRE ORGANIZACIONES GUBERNAMENTALES Y NO GUBERNAMENTALES:

Con los principales convenios sobre conservación: El Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención sobre Humedales (Ramsar), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES), la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural.

Con los programas sobre el cambio mundial, con el ICSU, el SCOPE, la UICB, la UIAMS y el IGBP.

Con el Programa Pueblos y Plantas, con WWF, y el Royal Botanical Gardens Kew.

Con la Universidad de Columbia, NuevaYork, a través de su Earth Institute.

Con el Programa de Cooperación Sur-Sur, con la Academia de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS) y la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) mediante fondos fiduciarios de países donantes.

Con el Premio Sultán de Qabús para la Preservación del Medio Ambiente, que concede reconocimiento a las contribuciones sobresalientes en materia de gestión o conservación del medio ambiente.

El Programa MaB da prioridad a la formación interdisciplinaria de especialistas en los países en desarrollo. Entre otras actividades puede citarse:

• La Escuela Regional de postgrado sobre Gestión Integrada de los Bosques Tropicales (ERAIFT) en la República Democrática del Congo, con apoyo del PNUD y varios países africanos.

• Las Cátedras de Ecotecnia que promueven nuevas metodologías en materia de educación, formación e investigación que integran La ecología, la economía, la tecnología y las ciencias sociales, en colaboración con el Equipo Cousteau.

• Plan de becas de MaB para jóvenes científicos de todo el mundo para llevar a cabo actividades y proyectos de investigación.