El coronavirus no consigue frenar la entrada del ganado a las Bardenas Reales

18 de septiembre. El Paso, Bardenas Reales de Navarra

Cuando el sol asomaba en el horizonte, el presidente de Bardenas y el alcalde de Carcastillo hacían estallar el cohete que anunciaba la entrada del rebaño trashumante a los pastos de la Bardena. Tras recorrer durante siete días la cañada, los ganaderos del Valle del Roncal y del Salazar, atraviesan El Paso, manteniendo el ritual, bajo la pétrea mirada del monumental Pastor Bardenero. “Haya virus o no haya virus, la Bardena siempre da la bienvenida a los trashumantes cuando llega el mes de septiembre, con más razón este año, en el que celebramos el bicentenario de las ordenanzas de la Comunidad” ha sentenciado José María Agramonte, presidente de la Comunidad de Bardenas Reales.

“Las restricciones sanitarias han condicionado la posibilidad de celebrar este importante evento como es tradicional, con la cuadrilla de voluntarios de ASOBAR ofreciendo migas y chistorra a cientos de espectadores” añadía su presidente Armando Arrondo y además los ganaderos lo han tenido que hacer de manera escalonada, quedando todavía pendiente algún rebaño. Tampoco se han podido celebrar las habituales jornadas con charlas y exposiciones sobre usos tradicionales, el mercado tradicional, las actividades infantiles en Carcastillo…” pero el rito simbólico del Paso, lo más importante, sí se ha llevado a cabo y aquí estamos hoy 18 de septiembre” han afirmado al unísono el pastor trashumante y varios integrantes de la Comisión Permanente de la Comunidad de Bardenas presentes en este acto de entrada del ganado, Conchi Ausejo, Jesús Mugueta y Félix Zapatero.

La práctica de la trashumancia, por la cual los pastores transitan por las cañadas con sus rebaños en busca de los pastos de temporada, entre la Bardena y los valles pirenaicos de Roncal y del Salazar, está inscrita en el origen histórico de las Bardenas Reales y aporta valiosos servicios ambientales y culturales además del excelente ternasco. Tradicionalmente al llegar el 18 de septiembre se abría la Bardena para el libre aprovechamiento de pastos y rastrojeras, hoy en día, gracias a la distribución en distritos ganaderos y a la creciente instalación de abrevaderos y balsas, el ganadero dispone de más flexibilidad para el ordenamiento de su actividad.

No obstante, el sector de la ganadería extensiva en general, y la trashumante en particular, atraviesa momentos difíciles que se han visto acrecentados por los efectos de la pandemia del Covid-19, sobre todo en la hostelería,uno de los principales canales de comercialización del cordero de bardenas. “Tras una importante inversión hoy en día llega el agua llega a los abrevaderos del 50% de los distritos ganaderos, pero estamos trabajando para que en poco tiempo llegue aproximadamente al 80%. Por otro lado, en el contexto del nuevo Plan Turístico de la Ribera, debemos aprovechar las posibilidades de diferenciación que ofrece nuestra ganadería trashumante para crear productos diferenciados gastronómicos y turísticos, algo en lo que ya venimos trabajando estos años, ha destacado José María Agramonte.

La sociedad cada día es más consciente del extraordinario valor que tiene este virtuoso aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, tan beneficioso para la biodiversidad y el paisaje. El rito del Paso es también una oportunidad para que los trashumantes sientan el merecido cariño y admiración de la ciudadanía, es necesario, apenas hay relevo generacional en el oficio y solo quedan nueve rebaños trashumantes en Bardenas.

Informa: Comunidad de Bardenas Reales de Navarra Fotos: CBRN