Finaliza la campaña de anillamiento de alimoches en Bardenas Reales 2021

A lo largo del presente mes de julio se han anillado 12 pollos de alimoche en el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Bardenas Reales de Navarra. Desde 2010 estos trabajos se encuadran en la colaboración afianzada entre la Comunidad de Bardenas Reales e investigadores de la Estación Biológica de Doñana (centro dependiente del Consejo superior de Investigaciones Científicas).

Desde el mes de marzo, biólogos del CSIC y personal de la Comunidad de Bardenas han realizado el seguimiento de la población de alimoches del Parque. Como resultado de ello se ha podido determinar la existencia de 19 territorios ocupados tanto en la Bardena Blanca como en La Negra, incluyendo también algunos territorios compartidos con Arguedas, Fustiñana y la provincia de Zaragoza. Durante el marcaje se ha contado con la inestimable ayuda de los escaladores del Grupo de Intervención en Altura (GIAN) del Guarderío de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.
Este año la productividad de los alimoches bardeneros ha sido baja, del orden de 0,6 pollos por territorio, lo que supone una cifra algo inferior a la de años anteriores. Se cree que las fuertes tormentas de junio afectaron negativamente la reproducción de algunas parejas.

Además de tomar algunas muestras biológicas de los doce pollos, que permitirán hacer determinados análisis genéticos, bioquímicos y parasitológicos, todos se han marcado con anillas metálicas convencionales y otras de PVC que permiten su lectura a más de cien metros si se usa óptica adecuada. Es un método ampliamente utilizado por ornitólogos de todo el mundo, que en Bardenas lleva usándose desde hace unos cuarenta años.
El alimoche ha tenido históricamente en Bardenas Reales uno de sus más importantes feudos en España y en todo el continente europeo. Hasta 50 territorios ocupados existieron en los años 80 del siglo pasado, pero la drástica caída del conejo de monte debido a la neumonía hemorrágica supuso la pérdida de la principal fuente de alimento de la especie, que se alimentaba fundamentalmente de cadáveres del lagomorfo. Los alimoches bardeneros se vieron obligados a salir a buscar alimento fuera de los límites del Parque, donde la mortalidad por venenos y productos tóxicos en general, sumada a los accidentes en parques eólicos y otras causas, resulta demasiado alta.

En consecuencia, la disminución de la población bardenera ha sido drástica en las últimas décadas, coincidiendo con un declive general de la especie en toda su área de distribución mundial, que ha llevado a declararla en peligro.

No obstante, a partir de 2010 la población ha tendido a estabilizarse y hoy en día está mostrando indicadores que permiten ser optimistas, además de que el conejo está volviendo a tener relevancia en su dieta.

La Comunidad de Bardenas también está trabajando en incrementar la disponibilidad de alimento para el alimoche dentro del Parque, mediante alimentación suplementaria y gestión de la población de conejo. Así mismo y ante la creciente presión turística, se establecen todos los años limitaciones a la presencia de personas en áreas sensibles de nidificación.

Informa: Comunidad de Bardenas Reales de Navarra Fotos: CBRN